En la actualidad se acepta internacionalmente que toda persona que tenga un Índice de Masa Corporal ( IMC ) superior a 30, es Obesa y si dicho Índice es de 40 o superior, es una Obesidad Mórbida.

El IMC representa el número de Kilos por metro cuadrado de superficie corporal y puede calcularse fácilmente dividiendo el peso por la altura al cuadrado. Generalmente la persona que padezca Obesidad Mórbida tiene más de 50 Kgs. por encima de su peso ideal. En la medida en que el IMC y el sobrepeso se incrementan, hablamos de Obesidad Super-Mórbida ( IMC-50 ), Super-Super-Mórbida ( IMC-60 ) y así sucesivamente.

La Obesidad Mórbida tiene cuatro características definitorias:

1.- Es una Enfermedad Metabólica y hay que tratarla y considerarla como tal. Cuando aparece o se desarrolla lo hace progresivamente y de forma incontrolada, no dependiendo en absoluto de la voluntad del paciente para poder conseguir un peso normal y sólo un especialista en la materia puede ayudar a estos pacientes.

2.- Es una Enfermedad grave, porque se acompaña de múltiples co-morbilidades que no se curan sin resolver la Obesidad. Podemos destacar algunas como la diabetes tipo II, la insuficiencia respiratoria del O.M., la hipertensión arterial, la apnea del sueño, la artropatía, la dislipemia, la cardiopatía, la depresión y otras más sin contar con los condicionantes psico-sociales. Predispone a la aparición del cáncer, acorta considerablemente las perspectivas de vida, es muy invalidante y provoca el rechazo social y el aislamiento individual.

3.- Es una Enfermedad crónica, es decir «para toda la vida», y cuando los tratamientos médicos y dietéticos han fallado, solamente la cirugía puede introducir los elementos válidos para provocar un descenso de peso satisfactorio, mantenerlo en el tiempo, eliminar o curar las co-morbilidades y acercar al paciente lo más posible a su peso normal.

4.- Es una Enfermedad incontrolable por la mente del paciente o por sus médicos habituales. No depende «de la fuerza de voluntad» del paciente, sino que es la propia enfermedad la que domina la mente del que la padece. Hoy sabemos que el tejido graso humano es capaz de elaborar toda una serie de hormonas que lo hacen funcionar como un órgano endocrino más. Dichas hormonas actúan modulando y regulando a nivel del Hipotálamo en nuestro cerebro los impulsos de hambre y saciedad. En los Obesos estos mecanismos no funcionan por causas desconocidas y por tanto no poseen esta capacidad controladora. En estos pacientes las alteraciones metabólicas originadas provocan la aparición de otras hormonas denominadas «cytokinas» o «adipokinas», que son en definitiva responsables de muchos de los dramáticos cambios de salud y e vida que se operan en ellos.

Calcule su IMC

Rellena los datos: